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domingo, 26 de junio de 2016

Álvaro Abril y la búsqueda de la perfección


Gabriel Lozano. Esta misma semana la hermandad, zaidinera y salesiana, de la Redención y Salud de Granada comunicaba al mundo cofrade que en el taller de bordado, de la propia cofradía, comenzaban los trabajos de una nueva saya, para María Santísima de la Salud, realizada en tisú de plata y bordado en oro, según diseño de Álvaro Abril Vela. Otro trabajo más, para la Cofradía, del artista multidisciplinar del que se dice que en sus encargos busca la perfección.

Pero no sólo en Redención y Salud, o en Granada, sino que en toda Andalucía más de ochenta vírgenes se han puesto en manos de este diseñador de pasos, orfebrería, y bordados, realizador de carteles, vestidor de vírgenes, escultor y pintor, y no acaban ahí los intereses de Abril, ni su obra. Poco podía suponer el niño de trece años que, acompañado de su abuela, entró en la iglesia del pueblo de su padre, Cogollos de la Vega, y empezó a dar directrices a las mujeres que vestían a las vírgenes de la localidad, para la Semana Santa de 2003, que allí había nacido una carrera fructífera, que poca comparación posible tiene dada la juventud y la obra realizada hasta ahora por el artista cofrade

Álvaro Abril, a pesar de su licenciatura en Bellas Artes, se considera un artista autodidacta. De muy pequeño mientras otros niños de su entorno jugaban con coches o al fútbol, él hacia cristos y vírgenes de plástica. Sus padres profesores, sin ninguna vinculación en la familia con el mundo cofrade, pensaron que pronto se le pasaría a su hijo mayor, que aquello era un periodo, pero se equivocaron y su hijo hoy es un referente en el mundo de los vestidores de vírgenes de Andalucía, y sus trabajos han sido reconocidos, alabados, y requeridos fuera de nuestra comunidad. No obtuvo, según el propio Abril nuevos conocimientos, fuera de distintas técnicas, en la facultad granadina de Bellas Artes. Ésta como todas las de España da prioridad absoluta a eso que se llama expresión moderna del Arte, que poco o nada tiene que ver con la Semana Santa. Su paso pues por aquella casa no significo un antes y un después en su manera de entender lo que es la esencia del universo cofrade.

Ha dicho de Abril, David Rodríguez pregonero de la Semana Santa granadina que "es uno de los artífices más fecundos y a tener en cuenta dentro del panorama de las artes relacionadas con lo cofrade" Tal vez porque ése carácter autodidacta no implica una ausencia de estudio y profesionalidad; los trabajos de Abril, que podrán gustar más o menos, siempre tienen detrás un por qué, son obras minuciosamente preparadas y trabajadas y que como el mismo autor cuenta, aunque tengan su sello siempre deben adaptarse al estilo de la hermandad a la que presta sus servicios.

¿Será Abril un artista que trascenderá, que será recordado para bien en las generaciones futuras, que provocará admiración y será imitado? No lo sabemos, dada su edad, y a pesar de los profundos avances que hay en su obra los trabajos de madurez, los que han de otorgarle un sitio de honor en el firmamento del arte cofrade están, deben estar, por llegar. Y ahí Córdoba jugará un papel fundamental. Abril vestidor de la Candelaria, haciendo un trabajo importante, pero también y esto es notable asesor artístico de la pro Hermandad de la Quinta Angustia, con todo lo que significa; y sobre todo el hombre que va a dotar a una hermandad, como la del Perdón, de unas características absolutamente únicas. Nuestro joven granadino es el diseñador del paso palio de María Santísima de Rocio Y Lagrimas, el diseñador del "Bacalao" estandarte corporativo de la corporación, así como demás elementos iconográficos, y procesionales de la cofradía. Abril ha declarado que el trabajo que le ha llevado al perdón será una obra que durará décadas, cuarenta o cincuenta años, dándole a la Hermandad una identidad propia con atributos inspirados en la Catedral de Córdoba, un estilo hispano-califal. Con una convivencia siempre entre lo tradicional y la modernidad.

Un motivo para el regocijo los nuevos trabajos de Álvaro Abril, que en Córdoba se jugará mucho de su prestigio y su sitio como artista, no sólo como bordador y proyectista en el arte cofrade, de quien esperamos seguir contando las excelencias que han de llegar, en beneficio de las cofradías cordobesas y del resto del universo.







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