La hermandad de La Paz ha instalado 12 ventiladores debajo del paso del Cristo de la Humildad y Paciencia para hacer más llevadero el recorrido del sábado a los costaleros.
Todo está preparado para el sábado, las calles recuerdan a Semana Santa, se percibe otro ambiente en la ciudad y las hermandades ultiman los detalles para que sus pasos recorran los alrededores de la Catedral en el Vía Crucis Magno que tendrá lugar en la capital con motivo del Año de la Fe. Una de estas cofradías ha tenido en esta ocasión más trabajo del habitual, pero nada es demasiado para unos hermanos que viven con ilusión los momentos previos y los preparativos a un acto único que se llevará a cabo a finales de esta semana si el tiempo lo permite.
La hermandad de La Paz añade para el Vía Crucis Magno un curioso detalle, y es que han instalado 12 ventiladores de pequeño tamaño debajo del Cristo de la Humildad y Paciencia para hacer más llevadero el recorrido que realizarán sus costaleros. Esta idea surgió en el primer ensayo que realizó la hermandad el pasado día 23 de agosto, "cuando hacía un calor descomunal", explica el prioste del paso misterio, Enrique Aguilar. "Pensamos en dar la mejor solución para el paso y los costaleros, para que el recorrido fuera lo mejor posible", apunta Aguilar, que además de pertenecer a la Junta de Gobierno de la cofradía de la Paz, comparte con sus hermanos la ardua tarea de llevar sobre sus hombros al Cristo de la Humildad y Paciencia.
En concreto se han instalado dos ventiladores en la parte delantera y la trasera y cuatro en cada uno de los laterales, algo que no afecta al paso ya que funciona con una pequeña batería que se ubica en el frontal del paso. La instalación está preparada para 12 voltios, señala Aguilar. Además, aunque en un principio los aparatos se han colocado sólo para la celebración del Vía Crucis dada las temperaturas, no se descarta que se mantengan para la celebración de la Semana Santa, "ya que es solo volver a poner la batería", indica el prioste.















