La Hermandad del Rocío de Triana trasladó este domingo, 13 de octubre, su Milagroso Simpecado a la plaza del Altozano, donde celebró una multitudinaria Santa Misa y posterior ida a la Santa Iglesia Catedral, donde celebrará los cultos en honor de su Bicentenario fundacional. Los cohetes volvieron a Triana, parecía que salían las carretas pero en un ambiente mucho más íntimo.
Comenzó la jornada a las nueve y media de la mañana con la salida del Simpecado desde su capilla de la calle Evangelista, cientos de personas lo acompañaron a pesar de la hora hasta el Altozano, donde la corporación decana de las hermandades rocieras de la ciudad había instalado más de mil sillas y un altar efímero para acoger al Milagroso Simpecado de Triana, que fue llevado a mano por sus hermanos.
La Misa celebrada en esta emblemática plaza de entrada al viejo arrabal fue concelebrada por los últimos directores espirituales de esta Hermandad, José Carrillo, Rafael Halcón y Pablo Díaz que presidió la ceremonia. También concelebró el actual capellán, Ildefonso Milla Reyes. En la misma estuvieron presentes el General Rojo del Ejercito del Aire, el alcalde de la ciudad, Juan Ignacio Zoido y el Delegado de Distrito de Triana, Curro Pérez. El acompañamiento musical estuvo a cargo del antiguo coro de la Hermandad, que acompañó al Simpecado en todo momento durante el traslado.
Previamente, el cortejo llegó a la Capilla de la Estrella, donde fue recibido por la junta de gobierno de esta cofradía del Domingo de Ramos, con su estandarte corporativo. Un precioso broche de oro le fue entregado con presente del Bicentenario de Triana a Ángel Rivas, Hermano Mayor del Rocío de Triana, que fue colocado en la parte inferior del Simpacado. Se vivieron unos momentos de intensidad a los pies de la Virgen de la Estrella y del Señor de la Penas.



















