Las jóvenes fueron de las primeras personas en acudir al tallaje pero la Agrupación de Cofradías no las llamó para darles el puesto.
Ser mujer sigue siendo un hándicap a la hora de portar un trono en Málaga. Aunque la fe no entiende de género, dos jóvenes acusan a la Comisión de Cultos de la Agrupación de Cofradías de discriminarlas por razón de sexo, tras no ser llamadas para llevar el trono del Cristo Resucitado. Eva Montero y Macarena Gea, de 29 y 19 años, respectivamente, pretendían participar como portadoras durante la procesión de regreso del titular del ente agrupacional a la iglesia de San Julián, una vez concluido el Año de la Fe, que lo mantuvo fuera de su templo desde el 13 de abril.
La experiencia de portarlo no era nueva para ambas. De hecho, la primera lo viene haciendo desde hace un lustro y la segunda, desde hace dos años, el Domingo de Resurrección. Sin embargo, en esta ocasión no pudo ser, pese a que, previamente, acudieron a la convocatoria de tallaje de los aspirantes a llevar las andas procesionales, requisito imprescindible para conocer el puesto que ocuparían en el varal en función de la altura.














